Sunday 19th September 2021,
Turismo En Veracruz

Fantasmas y espíritus en Veracruz

Al celebrarse Todos Santos y el Día de Muertos, también recordamos las leyendas de fantasmas y espíritus que rodean a Veracruz y que forman parte de su historia, es el caso de la leyenda del Callejón Sebastián Holtzinguer, ubicado entre Madero y Cinco de Mayo y entre Lerdo y Juárez.

Ese callejón fue testigo de una historia de miedo, motivo por el cual en el siglo XIX fue bendecido y nombrado por el sacerdote de la ciudad con el nombre de “Líbranos Señor”.

La historia nos la cuenta el investigador del Museo de la Ciudad, Ricardo Cañas, quien cuenta que:

Hace muchos años la calle 5 de Mayo se conocía como la avenida de Las Damas, porque en esos tiempos por ahí transitaban las damas elegantes.

Por las noches la ciudad de Veracruz era muy oscura y la avenida de Las Damas se quedaba solitaria, pero había un caballero, Don Luis Vázquez de Guzmán, un noble español que acaba de llegar a Veracruz, apostador incansable que le encantaban las fiestas.

Pese a que las fiestas se acababan temprano porque se decía que había un alma en pena por la Avenida de Las Damas y entraba a un lúgubre callejón, a él no le importaba y decía que él lo iba a enviar de regreso al infierno.

Cierta ocasión en tiempos de norte, Don Luis Vázquez salía de una fiesta y se dispuso a llegar a su casa, cuando cruzó por la famosa avenida Las Damas y vio a lo lejos en la oscuridad una mujer vestida de blanco que caminaba muy presurosa por esta avenida.

Sin temor y con la gallardía de hombre conquistador comenzó a seguirla, pero al irla siguiendo, parecía que ella más se alejaba y entre la oscuridad no alcanzaba a distinguir sus pasos.

Mientras la perseguía le decía que él la iba a proteger y en eso la dama rápidamente dobló de la Avenida de Las Damas hacia el lúgubre callejón que daba a la muralla por la Puerta México.

Al doblar él la calle, se da cuenta que la mujer estaba detenida en el callejón y piensa que había logrado una nueva conquista más, entonces se le acercó y olió un agradable perfume, pero entre más se aceraba, ese aroma empezó percibirse como un olor fétido.

La intentó tocar la mano pensado que era una mano tersa y suave, pero al sentirla se da cuenta que era huesuda y fría.

Al voltear la mujer y quitarse el velo que cubría su rostro, se dio cuenta que era una calavera y él sólo alcanzó a gritar “Líbranos Señor de todo mal” y salió corriendo hacia la avenida de Las Damas.

Ahí encontró a un policía haciendo su vigilancia rutinaria, apenas le pudo contar lo sucedido y ahí cayó fulminado, murió en el lugar.

El policía comenzó a tocar su silbato, llegaron más policías y gente y al llegar al callejón no encontraron nada, al poco tiempo el callejón fue bautizado por el sacerdote de la Ciudad con el nombre de “Líbranos Señor”.

El callejón se llamó así durante muchos años hasta que en el siglo XX fue nombrado Sebastián Holtzinguer y se cuenta que mucha gente cuando transita por ahí en estas fechas no deja de sentir la energía tan fuerte que se percibe y algunos ni siquiera quieren voltear al interior del mismo.

Cortesía Portal XEU

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